Qué ver en Madrid

Retomo los posts sobre viajes, pero esta vez no nos vamos muy lejos. Nos quedamos en la capital. Madrid tiene mil monumentos, museos, calles, edificios y puntos de interés en general, no os lo voy a traer todo, pero sí os quiero traer una propuesta según una ruta que hicimos los primos Pareja estas navidades aprovechando las vacaciones.

Fue una visita paseo, los 6 integrantes somos de Madrid, y era una excusa para pasar el día juntos y hacer fotos, así que no fue turística del estilo de entrar en museos.

ruta por Madrid

Partimos desde Atocha y tomamos el Paseo del Prado pasando por el Real Jardín Botánico, que está abandonadísimo. El Paseo del Prado es uno de los bulevares más importantes de la ciudad y junto con Castellana y Recoletos forman los ejes de Madrid. Pero aparte de su importancia en su localización, es importante a nivel cultural, puesto que es donde podemos encontrar el Thyssen-Bornemisza, el Centro de Arte Reina Sofía o el Museo del Prado.

Prado

Este Museo fue el segundo más visitado (de pago) por detrás del Museo del Bernabéu. y es una pinacoteca en la que destacan cuadros de escuelas pictóricas de España, Flandes Italia y Francia y autores como El Greco, Tiziano, Rubens, Velázquez o Goya. Estos dos últimos tienen sus puertas de acceso, y sus esculturas en la calle. Si bordeamos por la puerta de Goya, veremos los Jerónimos.

Los Jerónimos

En su día fue un monasterio. De hecho, uno de los más importantes de Madrid. Ha sido escenario de funerales, bodas y proclamaciones reales. Hoy en día sigue en pie la parroquia.

Siguiendo la ruta nos encontramos con la glorieta de la Cibeles, que se encuentra frente a la Real Casa de Correos, uno de mis edificios favoritos de Madrid junto con el Palacio Real. Se puede subir a su azotea por 3€, pero debido a las fechas en las que estábamos, había una cola tremenda y no subimos. Pero no perdais la oportunidad.

Cibeles

A continuación cogemos la Gran Vía, con su edificio Metrópolis, de inspiración francesa, uno de los símbolos de dicha arteria.

Metrópolis

La Gran Vía está plagada de edificios a cada cual más peculiar e interesante. Es una avenida para ver mirando hacia arriba, puesto que en los tejados nos podemos encontrar con cuádrigas, victorias aladas, gárgolas o escudos. Para mí, mucho más interesante que la 5th Avenue de Nueva York. No le tiene nada que envidiar.

Un poco más adelante, en Callao tenemos el mítico edificio de Schweppes, cuyo nombre original es Edificio Carrión o Capitol (por el cine).

Schweppes

A un paso tenemos el famoso El Corte Inglés, desde cuyo noveno piso se puede ver toda la Gran Vía y aledaños. En la planta 9 han diseñado un espacio gourmet con diferentes espacios dedicados a diferentes restaurantes, incluso alguno con cocineros que tienen varias estrellas Michelín. En sus cristales está diseñada la silueta de la panorámica de Madrid. Y desde su terraza se puede disfrutar de las vistas. La entrada es gratuita, y puedes consumir o no.

Si continuamos la Gran Vía llegamos a Plaza de España, donde encontramos el monumento a Cervantes y a Don Quijote y Sancho Panza. Y si cruzamos, llegamos al templo de Debod

Debod

desde donde tenemos una buena vista del Palacio Real y de la Catedral de la Almudena. Este templo del antiguo Egipto fue un regalo de dicho país en compensación por la ayuda española para salvar los templos de Nubia. Egipto donó otros 3 más, uno a Estados Unidos, otro a Italia y un tercero a los Países Bajos.

Siguiendo la cuesta de San Vicente, nos dirigimos hacia el Palacio Real, atravesando los Jardines de Sabatini.

Jardines de Sabatini

Carlos III

Y subiendo las escaleras llegamos al Palacio Real, que desde luego me parece más impresionante que el Buckingham. En teoría el palacio es la residencia oficial del Rey de España, sin embargo, la Familia Real se trasladó al Palacio de la Zarzuela, al menos cuando reinaba Juan Carlos I, por lo que se usa para ceremonias de Estado.

Palacio Real

Es el Palacio Real más grande de Europa Occidental y destacan colecciones culturales de ámbitos como la pintura, la música, la escultura o tapicería.

Fue mandado costruir por Felipe V donde estaba el Real Alcázar que se quemó en 1734. Carlos III fue el primer monarca que vivió allí. De ahí que su estatua esté en los jardines.

Palacio Real Frente

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII. Aunque Manuel Azaña también trasladó allí su residencia. De hecho, quedan restos de la época republicana en algunas farolas.

Frente al Palacio, encontramos el Teatro Real, que si vemos su vista aérea, observamos que tiene una planta en forma de ataúd.

Teatro Real

Al lado está la Catedral de la Almudena, donde se casaron los actuales reyes.

Catedral

Esta Catedral es la sede episcopal de la archidiócesis de Madrid y fue consagrada por Juan Pablo II en un viaje a España, de hecho, hay una escultura suya en el patio.

Catedral Puerta

A diferencia de la mayoría de templos cristianos, la catedral tiene una orientación Norte-Sur y no Este-Oeste, para que de este modo su fachada quede justo frente al Palacio formando así un conjunto.

Tomando la Calle Mayor, pasamos por la Plaza de la Villa.

Plaza de la Villa

En dicha Plaza se encuentran las fachadas principales de tres edificios de gran valor histórico: la Casa y Torre de los Lujanes, La Casa de Cisneros y la Casa de la Villa, una de las sedes del Ayuntamiento de Madrid.

En este entorno tienen origen tres pequeñas calles que formaban parte del trazado medieval de la ciudad: la del Codo, la del Cordón y la de Madrid.

Continuando por la Calle Mayor vamos a dar a la famosa Plaza Mayor. Donde podemos disfrutar de un típico bocata de calamares. Un clásico en Madrid.

Como suele ocurrir en otras ciudades, este lugar era el mercado principal de la villa, donde confluían los caminos de Toledo y Atocha en las afueras de la villa medieval. Fue Felipe II el que años más tardes encargó su remodelación, de ahí que en el siglo XIX se colocara su estatua en el centro de la plaza. Posteriormente ha sufrido cambios debido a tres grandes incendios.

No os puedo poner fotos pues estaba llena de puestos del típico mercadillo navideño y no se aprecia ni la estatua de Felipe II, ni los arcos, ni nada. Habrá que dejarlo para otra visita.

Si continuamos por la Calle Mayor, llegamos a la céntrica Puerta del Sol, con su desplazado oso y el madroño (que en realidad es una osa) y esa fantástica caracola que se supone que es la nueva salida de la Renfe.

En esta plaza se encuentra el Kilómetro Cero. Y cómo no, el famoso reloj de las campanadas que data del siglo XIX situado en la torre de la Casa de Correos. Hoy en día, este edificio es la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Como veis, siempre atestada de gente, y más si hablamos de época navideña.

Sol

Tomando la Carrera de San Jerónimo, llegamos al Congreso de los Diputados. Y continuando por la calle Jovellanos llegamos a la Calle Alcalá desde donde nos dirigiremos de nuevo a la fuente de la Cibeles, para llegar hasta la famosa puerta miralá miralá.

Finalmente, a mano, aunque supone un recorrido aparte, nos queda El Retiro, desde donde podemos volver a llegar al punto de patida: Atocha.

Y queda mucho por ver, muchos rincones por descubrir, muchas azoteas a las que subir, puntos de interés que quedan menos céntricos. Pero si queréis hacer una visita de un par de días a la capital, esta podría ser una buena ruta.

Breves consejos de Fotografía

Queridos bordes, os planteo la siguiente pregunta: ¿Cuántos de vosotros tenéis una cámara “Reflex”? ¿la sacáis el suficiente partido?

En casa tenemos ésta:

Canon
Tenemos varios objetivos y, la verdad, es que no la estábamos sacando el partido que se merecía. Está claro que la función “automático” está bien para algunos momentos pero lo suyo es saber “manejar” el trasto y cambiar la calidad de las fotos porque hay fotos que en “automático” no quedan del todo bien o no nos lo que deseábamos retratar.

Por eso nos apuntamos a un curso de fotografía. Ya habíamos hecho otro pero fue bastante “tostón”, muy técnico y no me fui con la sensación de haber aprendido gran cosa. Lo más interesante del primer curso que hice fue el fichaje que mi amigo N. denominó: “Bigotitos”, la ayudante del fotógrafo, una chica de 20 y pocos con más pelos y más tiesos en el bigote que Loretilla, una viejecilla del pueblo de mi novio, que siempre que te da un beso, acabas con escozor de mejilla del roce de sus incipientes pelos.

Hoy os voy a hablar de la primera parte del curso (que consta en total de 4 horas repartidas en 2 días). La primera hora era teoría pero muy interesante!! Nos enseñaron lo que uno necesita saber de semejante trasto y es qué botones y accesorios nos interesan de nuestras bichas, dónde están, para qué sirven y cómo y cuándo usarlos. Nos explicó unas cosillas sobre la “luminosidad” que es de lo más importante a la hora de hacer una foto y fuimos al parque del Retiro a realizar una hora de práctica.Tuvimos mucha suerte porque el día acompañó y el sol estuvo en todo momento con nosotros, iluminando nuestras fotitos. Y he de decir que el profesor también. Es muy majo y explica para “inexpertos” y nos gustó la manera en la que lo hacía.

Del curso saqué en claro, cosas tan básicas, como que la luminosidad es clave a la hora de hacer una foto y si no la conseguimos de forma natural, la podemos potenciar por otros medios que no sea el flash. Podemos cambiar la ISO en nuestras cámaras pero si subimos de 400 y no tenemos un trípode estamos vendidos. Y además las cámaras réflex tienen otras opciones.

Regulando a nuestro antojo la velocidad de obturación (la velocidad a la que dejamos pasar la luz a nuestra cámara) podemos lograr diferentes efectos. En las cámaras Canon, si cambiamos el modo “automático” por el Manual (M) podemos regular la velocidad de obturación.

Canon pantalla

Para ello pulsamos sin pausa el botón que aparece en el icono de la lupa con el menos, arriba a la derecha y hacemos girar la ruedecilla que está justo delante del botón que pone “ISO”.

En el display, podemos ver nuestra velocidad de obturación en el icono que pone, tal y como vuestra esta foto, arriba, debajo de donde pone Canon: 1/125.

De noche tendremos que “abrirlo” durante más tiempo por eso nos pasa muchas veces que las fotos nos salen borrosas: porque el obturador tiene que estar bastante tiempo abierto y con cualquier mínimo movimiento que hagamos, incluso quienes tenemos buen pulso, es fácil que nos salgan fotos movidas. Al igual que ocurre si regulamos la ISO no está de mal llevar un trípode de noche o en para determinadas situaciones.

Podemos conseguir efectos como congelar el agua. Fijaos en esta foto: se perciben las gotas de agua y el chorro que suelta el pez, parece no estar en movimiento.

IMG_4156

Velocidad de obturación 1/500

IMG_4159
Velocidad de obturación 1/800

IMG_4162
Velocidad 1/640

Esto lo conseguimos a velocidades muy rápidas, por encima de (1/125).

O, por el contrario, a velocidades de obturación bajas, conseguiremos que al agua se vea “sedosa”.

IMG_4200

Velocidad de obturación 1/40

Probadlo con vuestras cámaras…

Esto es parte de lo que aprendimos en la primera parte del curso. En breve os daré algún truquito para mejorar vuestras fotos.

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